Administrar tecnología - El desafío es encontrar el sistema correcto

24 de mayo de 2007

El gerente de sistemas, o cualquier persona que deba planificar la actualización tecnológica de una compañía, se enfrenta al problema de encontrar el sistema correcto, al mejor precio, y lograr además deshacerse eficazmente de la tecnología obsoleta. Administrar los recursos tecnológicos se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para la mayoría de las empresas.

Según Peter Wolfraim, presidente de la compañía Technology Service, un plan adecuadamente orquestado permite ahorrar en cada una de las etapas relacionadas con la administración del ciclo vital de los sistemas. El autor presenta algunas reglas básicas para incrementar la productividad de las computadoras y achicar la espiral de costos (gastos en capacitación, tiempo y nuevos soportes), que arrastra inevitablemente la actualización tecnológica. Presenta la experiencia de compañías que se lanzaron entusiasmadas a la implementación de Windows 95 y relata, además, el ejemplo práctico de otras empresas que recurrieron al leasing para terceros para poder controlar sus activos tecnológicos.

Muchas de las empresas de la actualidad están luchando por encontrar un punto de equilibrio, cuando se trata de manejar los recursos tecnológicos. Sistemas dispares y obsoletos, mayores costos, presupuestos más reducidos, ciclos más cortos para los productos de la PC y una creciente complejidad pueden poner trabas a la capacidad de un gerente para que la empresa siga siendo competitiva y esté al día con las nuevas tendencias tecnológicas. En un principio, la adquisición de tecnología era el resultado de una decisión comercial relativamente directa. El principio rector era simple: "Necesitamos computadoras; salgamos a comprarlas". Lamentablemente, esas compras espontáneas abrieron una virtual caja de Pandora, llena de problemas, que llevó a las empresas a gastar cientos de miles de dólares. Y a medida que crecen las necesidades tecnológicas y abundan las computadoras, muchas compañías se están encontrando con frenos sumamente costosos.

Un ejecutivo senior ilustró con suma precisión el actual estado de cosas. Cuando se le preguntó con cuántas computadoras contaba en su base instalada, su respuesta fue: "Bueno, unas 40.000; pueden ser 10.000 más o 10.000 menos". La frase lo dice todo. Y lo que es aún más grave es que son muchos los ejecutivos que responderían de la misma manera.

¿Cómo llegamos a este punto?

Por un lado, en los últimos años, las grandes empresas dejaron de invertir en instrumentos seguros, controlables y para fines varios y se volcaron a las desktops para sus miles de usuarios, produciendo una verdadera ola de compras. El panorama se complica cuando nos ponemos a considerar las implicancias del Windows 95 con relación al hardware. PaineWebber estima que el Windows 95 generará más de US$ 11 mil millones en ventas de hardware entre 1995 y 1996 y que los usuarios comerciales habrán implementado mejoras en más de 12 millones de unidades para fines de 1996. Además, más de 150 millones de unidades de las que hoy están instaladas serán obsoletas para 1997. De hecho, las estimaciones del Grupo Gartner indican que, a la fecha, sólo el 25% de las PC instaladas son lo suficientemente grandes y rápidas como para correr el Windows 95.

¿Cuáles son los costos asociados que tiene este precio?

El estudio realizado por el Grupo Gartner considera que el costo de las mejoras necesarias para instalar el Windows 95 puede oscilar entre US$ 400 y US$ 3.000 por sistema, dependiendo de la nueva configuración del hardware, la capacitación y la cantidad de aplicaciones de software que sea necesario mejorar.

Para tener una perspectiva del problema, imaginemos que una empresa con una base instalada de 10.000 PC ha llegado a la conclusión de que el 40% de esa base instalada es obsoleta. Seguramente estará trabajando en el desarrollo de una tecnología y en un proceso de gestión de compras que la ayude a mejorar sus instalaciones para correr el Windows 95.

A medida que los números se van sumando, no es difícil ver que un proceso organizado de compras podrá colaborar con los gerentes en el control de sus recursos tecnológicos sin dejar de ser competitivos. Ya no alcanza con comprar la mejor y la última tecnología que el mercado tiene para ofrecer. Es necesario considerar las cuestiones que tienen que ver con el ciclo de vida útil, tales como planificación de la adquisición, administración de los bienes y destino final una vez reemplazados.

¿Cuál es el momento oportuno para implementar mejoras? ¿Cómo se pueden multiplicar los sistemas existentes para poder explotar todo su potencial? Y lo que es más importante: ¿cómo se puede lograr y mantener el control de los recursos tecnológicos?

Si se cuenta con un plan adecuadamente orquestado, es posible ahorrar en cada una de las etapas relacionadas con la administración del ciclo vital, ya sea que se trate de planificar una compra o de encontrar la forma más eficaz de deshacerse de la tecnología obsoleta. A continuación se incluyen sólo algunas de las reglas básicas que deben considerarse al evaluar este importante proceso.

Control de los sistemas y usuarios

En primer lugar, es necesario establecer una serie de normas para toda la organización. Uno de los problemas derivados de la proliferación de las computadoras personales es que cada uno de nosotros se ha convertido en un "experto" en tecnología. En el trabajo, estos usuarios tienen la costumbre de adquirir sistemas sin tener en cuenta los problemas que pueden surgir en otras áreas, especialmente en las de soporte y administración. Cuando los empleados deciden una compra, en general, omiten considerar estos costos ocultos.

Por ejemplo, una empresa que estaba preparada para implementar las mejoras necesarias para correr el Windows 95 descubrió que las tarjetas de token ring de sus PC en uso no eran totalmente compatibles con el nuevo sistema operativo. Como resultado, fue necesario considerar no sólo el nuevo hardware sino la reconversión del viejo sistema. A un costo de US$ 300 por tarjeta (más US$ 25 por servicios de instalación), el error cometido en una etapa previa, al ignorar la configuración en uso y los parámetros de la compañía, redundó en US$ 700.000 en costos adicionales para la empresa.
Otra compañía descubrió que uno de sus grupos de usuarios instaló unidades para video en las computadoras de sus departamentos que, una vez más, no eran compatibles con el Windows 95. Y, en este caso también, la empresa debió hacerse cargo de los costos del reemplazo, que no habían sido originalmente incluidos en el presupuesto.

En ambas situaciones, si hubiesen existido normas corporativas se podría haber ahorrado dinero y se habrían fijado las pautas para adquisiciones futuras. En consecuencia, cuando desarrolle una estrategia de compras, trabaje de común acuerdo con los usuarios para poder definir las mejores configuraciones.

Sea un comprador inteligente

Las compras se pueden convertir en una pesadilla administrativa, dependiendo de la complejidad y la envergadura de lo que se desee comprar. Si la gestión de compras se realiza dentro de la empresa, a algún integrante del personal le toca la ingrata tarea de realizar todo el trabajo legal y administrativo que consiste en procesar pedidos, extender órdenes de compra, realizar el seguimiento y efectuar los pagos.

Esta tarea puede insumir tiempo y recursos muy valiosos. De hecho, los costos administrativos derivados de la compra, configuración y entrega de computadoras para escritorio para una gran empresa oscilan entre US$ 750 y US$ 1.250 por unidad, dependiendo del nivel anual de compras. Muchas organizaciones, tanto grandes como pequeñas, están analizando la posibilidad de tercerizar algunas funciones específicas tales como las compras de materiales.

Existen empresas especializadas en la tercerización o leasing para terceros de productos de informática. Una empresa grande dedicada a este servicio tiene la suficiente infraestructura como para solicitar equipos por un valor de millones de dólares a numerosos proveedores y entregarlos dentro de un trimestre calendario en numerosas localidades. Una empresa eficiente debería realizar pagos a cuenta a una amplia gama de proveedores y distribuir esas facturas en un solo cronograma de leasing con un único pago por trimestre.

Operar con una empresa dedicada al leasing para terceros tiene algunas ventajas adicionales claves cuando lo que se busca es obtener tecnología.

En primer lugar, una empresa inteligente es neutral en relación con sus proveedores y puede analizar el mercado para proveer un equipo similar a más bajo precio tomando como punto de partida su capacidad para el remarketing (recomercialización). En segundo lugar, para quien se dedica al leasing, las ganancias provienen del establecimiento de una relación duradera con su cartera de clientes. Hacer negocios con un mismo cliente es mucho más importante que vender productos. Los proveedores y revendedores de hardware se dedican a vender la tecnología más nueva y avanzada. Es común que entre los revendedores de hardware el 70% de sus ingresos provenga de las ventas de productos. En cambio, para la mayoría de las empresas de leasing, el 70% de sus ingresos deriva directamente de esos acuerdos, y las ganancias no se materializan hasta tanto haya concluido el plazo del acuerdo de leasing y el equipo pueda volver a ser comercializado.

Existen varias opciones para reducir los costos si sabemos buscarlas. En ocasiones, los modelos cuya fabricación se ha discontinuado o los modelos flamantes, o con un año de antigüedad, son perfectamente compatibles con las aplicaciones a las que el usuario desea destinarlos. En estos casos, usted continuará recibiendo el valor de un nuevo producto, con garantía y servicios completos, a un precio mucho menor. En ciertas ocasiones, reemplazar totalmente el equipo significa esterilizar recursos. Por lo tanto, si se combina una adecuada reconversión del equipo viejo con la adquisición de nueva tecnología, se pueden obtener excelentes resultados en función del costo.

Seguimiento de los recursos

Ahora que usted tiene las PC instaladas, encontrar la manera eficiente de hacer un seguimiento de la tecnología en el momento en que lo desee es otra área clave que deberá controlar. Si usted no vigila sus bienes adecuadamente, el inventario de los productos obsoletos o que ya no están instalados, o que han ido a parar al "armario", crecerá antes de lo previsto y será necesario gastar miles de dólares en este proceso. La administración de los recursos es un proceso activo destinado a reducir los costos suministrando información precisa y oportuna, en un formato lógico y de fácil acceso, que permitirá a la gerencia tomar las mejores decisiones.

Al realizar un seguimiento de los recursos, éstas son las preguntas que debe formularse: ¿dónde están ubicadas exactamente todas las PC de la organización y cuánto tiempo falta para que se las pueda considerar obsoletas?, ¿cómo se realiza el seguimiento en el transcurso del tiempo?, ¿cuál es el valor de los recursos tecnológicos en cualquier día dado?, ¿cuánto costaría cambiar las plataformas ahora o implementar mejoras en grupos específicos para incorporar la tecnología de avanzada? Y finalmente, ¿cómo se integra la información sobre los recursos que usted necesita con toda la información sobre sistemas que está a su disposición?

Para responder a estas preguntas, hace falta desarrollar un sistema de seguimiento de creación propia, adquirir un producto de software en cualquier negocio, recurrir a su proveedor de servicios de hardware o tercerizar el servicio de modo tal que una empresa confiable se haga cargo de la tarea de seguimiento.

Al evaluar las opciones, asegúrese de que tanto usted como su proveedor tengan la experiencia y la infraestructura necesarias como para cumplir adecuadamente con esta tarea que, con frecuencia, parece abrumadora.

Retiro de circulación y remarketing

Hoy, la vida útil de un producto se ha reducido hasta tal punto que la obsolescencia constituye una diaria y creciente preocupación para las empresas.

De acuerdo con la infame Ley de Moore, desarrollada por Gordon Moore, presidente de Intel, los chips de computadora duplican su capacidad cada 18 meses sin que se modifique el precio. El chip de Pentium de la actualidad tiene una capacidad 10.000 veces superior a la del primer chip para PC, desarrollado hace 25 años, y el precio no se ha modificado. Fueron necesarios 88 meses para que el precio de una computadora 286 llegara a US$ 2.000, mientras que en sólo 20 meses la Pentium logró llegar al mismo nivel de precios.

Hubo una época en la que el usuario estaba seguro de que la nueva tecnología adquirida podría tener fácilmente una vida útil de alrededor de cinco años antes de que fuera necesario pensar en cambiarla o mejorarla. Sin embargo, al combinarse los efectos de un mayor rendimiento, menor costo, nuevo software y mayores expectativas, hoy los clientes se ven obligados a redefinir sus horizontes de precios y a concentrarse en una buena administración de la vida útil del producto.

De acuerdo con el Grupo Garner, el costo del movimiento en cascada (es decir, el traslado de las PC de un escritorio a otro) puede oscilar entre algo más de US$ 300 y alrededor de US$ 1.000 por PC. En consecuencia, retirar un equipo de circulación va más allá del hecho de deshacerse de él e incluye la necesidad de desinstalarlo, otro costo que deberá considerarse.

Entonces, ¿ qué se necesita para estar al día con nuestras necesidades de recursos y para optimizar los existentes? Si usted es un gran usuario y necesita implementar mejoras continuas, es probable que le sea útil un programa de actualización en computadoras de escritorio que le permita superarse continuamente. Sin embargo, actúe con cautela porque al tener mayor flexibilidad pero menor plazo de leasing, los costos resultan mayores.

Ya sea que se trate de una compra o de un leasing, usted necesita plazos de amortización realistas: generalmente, 24 meses para las notebooks y 36 meses para las computadoras de escritorio y los servers.

Pero, por encima de todo, necesita algún medio que le permita comercializar las viejas PC que está retirando de uso. El remarketing es un arte en sí mismo y, en consecuencia, es muy probable que necesite encontrar a alguien que le proporcione la mejor tasa de rentabilidad para sus viejos sistemas. Algunas empresas han tenido que desinstalar hasta 16.000 unidades, que luego fueron recomercializadas en todo el mundo.

Si usted decide intentarlo solo, es factible que no logre óptimos resultados, porque deshacerse de los bienes es una práctica poco frecuente y, decididamente, no es parte de su rubro principal de actividad. En muchos casos, se verá obligado a vender su vieja tecnología en el mercado spot (al contado). Por el contrario, quien se dedica a recomercializar cuenta con un banco de potenciales usuarios finales en todo el mundo, lo cual significa que, con frecuencia, ofrece más dinero por un equipo usado que los mayoristas o intermediarios.

Ejerciendo el control

Al tomar en consideración todos los factores señalados, resulta sumamente obvio concluir que la cuestión más importante en lo que a informática se refiere no pasa por la tecnología, sino por la buena administración. En la actualidad, los gerentes de sistemas necesitan soluciones que redunden en un cierto número de beneficios como, por ejemplo, la disminución de la carga administrativa, la posibilidad de contar con servicios durante toda la vida útil del producto, encontrar canales de suministro alternativos y ayudar a combinar arquitectura con aplicaciones, para mencionar sólo algunos. Por encima de todo esto, necesitan encontrar proveedores que simplifiquen el proceso y controlen la evolución de la tecnología.

Autor: Peter Wolfraim
Fuente: Revista Gestión - Mayo 1996

0 comentarios: